Tratar los prompts como parte de un proceso
Los resultados consistentes nacen de tareas claras, contexto suficiente y criterios de salida verificables. Trate los prompts como parte de un proceso: cómo se preparan las entradas, quién verifica la salida y qué alternativa se usa si algo falla.
Un prompt de una frase puede dar un buen resultado una vez, pero no el mismo en el décimo intento. La diferencia está en la existencia de un proceso, no en la redacción.
Definir criterios de aceptación para la salida
Escriba los criterios de aceptación antes del prompt: qué se considera correcto, qué es inaceptable y quién lo decide. Sin criterios, la salida solo se puede evaluar por intuición, y esa intuición no se puede transferir a la siguiente persona.
Establezca revisiones separadas para los hechos, el formato y el tono. Al distinguir estas tres capas, queda claro dónde está el problema.
Conservar ejemplos y versiones
Conserve ejemplos tanto de éxito como de fallo y guarde una versión por cada cambio. Estos ejemplos son las únicas pruebas de regresión de este trabajo.
Así los prompts pasan de ser una inspiración puntual a una capacidad de producción que el equipo puede mantener.